
Trabajadoras y trabajadores del hospital de Ayutla denunciaron una situación crítica al interior del nosocomio, marcada por presunto abuso de autoridad, hostigamiento laboral y un severo desabasto de medicamentos, condiciones que —advierten— ponen en riesgo tanto su integridad como la atención a los pacientes.
De acuerdo con testimonios recabados por La Semilla de la Montaña, el administrador y el director del hospital ejercen prácticas de intimidación que han generado un ambiente laboral de miedo. “Actúan como si fueran los dueños del hospital”, señalaron integrantes del personal médico y de enfermería, quienes solicitaron mantener el anonimato por temor a represalias.
Falta de agua y condiciones indignas
Una de las denuncias más graves es la ausencia de agua potable dentro del hospital. El personal afirma que no hay agua ni siquiera para los sanitarios, mucho menos para procedimientos básicos como la limpieza de áreas o curaciones médicas.
“Trabajamos sin lo mínimo indispensable. No hay agua para lavarnos las manos ni para atender a los pacientes como se debe”, expresó una enfermera. Esta situación, subrayan, contradice cualquier protocolo básico de salud y representa un riesgo sanitario permanente.
Desabasto de medicamentos obliga a familias a comprar
A la precariedad se suma un fuerte desabasto de medicamentos, que obliga al personal a pedir a los familiares de los pacientes que compren los fármacos en farmacias cercanas. Esta práctica, aseguran, se ha vuelto cotidiana.
“El hospital debería garantizar la atención, pero muchas veces tenemos que decirle a la gente que salga a comprar el medicamento. Es humillante para ellos y frustrante para nosotros”, relató un médico general.
Intimidación y vigilancia contra trabajadores
El clima de presión se agrava con presuntos actos de intimidación directa. Según las denuncias, personal de vigilancia, por órdenes de un jefe identificado como Agustín, toma fotografías a quienes expresan inconformidades o cuestionan las condiciones laborales.
Estas acciones son interpretadas como una advertencia para desalentar cualquier queja. “Nos fotografían para que sepamos que estamos vigilados. Aquí cualquiera que hable puede tener consecuencias”, explicó otra trabajadora del hospital.
Llamado urgente a autoridades estatales y federales
Ante este escenario, el personal hizo un llamado público a la Secretaría de Salud, así como al Gobierno Federal y al gobierno de Guerrero, para que intervengan de manera inmediata, realicen una auditoría integral y garanticen condiciones laborales dignas.
Subrayan que la problemática no solo afecta a los trabajadores, sino principalmente a la población de Ayutla de los Libres, un municipio con alta demanda de servicios de salud y donde muchas familias no cuentan con recursos para costear medicamentos o atención privada.
“Solo pedimos respeto, condiciones dignas para trabajar y que la gente reciba la atención que merece. La salud no puede manejarse con amenazas”, concluyó el personal.
