
Familias de la Montaña de Guerrero denuncian largas horas de espera, escasez de personal y la compra obligada de medicamentos en farmacias particulares dentro del área de urgencias del IMSS-Bienestar.
La búsqueda de atención médica se ha convertido en un calvario para decenas de familias que acuden al Hospital General de Tlapa de Comonfort, adscrito al sistema IMSS-Bienestar. Pacientes y acompañantes denuncian falta de atención oportuna, largas horas de espera y carencias básicas en el área de urgencias, una situación que golpea con mayor fuerza a los pueblos indígenas de la región Montaña.
Horas de espera en urgencias
De acuerdo con testimonios recabados en el lugar, madres con hijos pequeños, personas adultas mayores y pacientes con padecimientos visibles permanecen más de una o dos horas en la sala de espera, sin recibir información clara sobre su atención. Incluso, varios pacientes han tenido que tocar la puerta del consultorio para solicitar que se les permita ingresar, tras esperar por horas.
Una madre me’phaa, proveniente del municipio de Malinaltepec, relató que acudió de urgencia con su bebé de 11 meses, quien presentaba gripa, tos y el pecho congestionado. “Esperamos más de una hora afuera y luego otra media hora para que lo valoraran”, señaló con desesperación.
Recetas sin medicamentos
Tras la valoración médica, el problema no termina. Pacientes denuncian que en muchos casos sólo se les entrega una receta, indicándoles que deben comprar medicamentos, material de curación o incluso cubrebocas en farmacias particulares, debido a la falta de insumos dentro del hospital.
“Uno viene sin dinero, después de viajar horas desde la comunidad, y todavía nos dicen que compremos todo afuera”, comentó un familiar de paciente.
Hospital rebasado y sin personal suficiente
Trabajadores y usuarios coinciden en que el área de urgencias se encuentra rebasada, con pacientes en observación e incluso en urgencias intensivas, mientras que el personal médico y de enfermería es insuficiente para la demanda diaria.
Esta situación, advierten habitantes de la región, no es nueva. En este hospital ya se han registrado fallecimientos que, según familiares, ocurrieron por la falta de atención médica oportuna, lo que ha generado un clima de enojo, tristeza y desconfianza.
La Montaña, la más olvidada
Para los pueblos indígenas de la Montaña, enfermarse implica viajar varias horas por caminos difíciles, gastar lo poco que se tiene y enfrentar un sistema de salud que no responde. “Venimos con la esperanza de que atiendan bien a nuestros hijos, pero aquí empieza otro sufrimiento”, expresó una mujer en lengua me’phaa, traducida por un acompañante.
La situación en el Hospital General de Tlapa refleja una crisis estructural en la atención médica para las comunidades indígenas, donde la salud sigue siendo un privilegio y no un derecho garantizado.
