
La tierra no ha dejado de moverse en la Costa Chica. Desde el sismo de magnitud 6.5 registrado el pasado 2 de enero con epicentro en el municipio de San Marcos, la actividad sísmica se ha mantenido constante, generando más de dos mil seiscientas réplicas en distintos puntos del estado.
De acuerdo con el monitoreo sísmico, hasta las 08:00 horas de este lunes 5 de enero se han registrado 2,625 réplicas, siendo la más intensa de magnitud 4.7. Aunque la mayoría han sido de menor escala, varias de ellas han sido perceptibles para la población, principalmente en la Costa Chica, Acapulco y la zona Centro de Guerrero.
Réplicas en Guerrero: un fenómeno esperado
Especialistas en sismología señalan que este comportamiento es normal después de un sismo de gran magnitud. Las réplicas forman parte del proceso de reajuste de las placas tectónicas y pueden continuar durante días o incluso semanas, disminuyendo gradualmente en intensidad.
“Es comprensible el temor de la gente, pero este tipo de actividad entra dentro de lo esperado”, explican técnicos consultados por autoridades estatales, quienes insisten en que la clave es la prevención y la información verificada.
Protección Civil mantiene vigilancia permanente
Ante la persistencia de las réplicas en Guerrero, Protección Civil Guerrero mantiene un monitoreo constante de la actividad sísmica y recorridos de supervisión en zonas consideradas de mayor riesgo.
Las autoridades han reiterado el llamado a la población para revisar viviendas, identificar posibles grietas o daños, y reportar cualquier situación anormal. Hasta el momento, no se reportan daños estructurales graves ni personas lesionadas a consecuencia de las réplicas.
“Es importante no bajar la guardia, tener listo el plan familiar de protección civil y atender únicamente información emitida por fuentes oficiales”, señalaron voceros estatales.
La Costa Chica, en alerta pero en calma
En municipios de la Costa Chica, el sismo en San Marcos y sus réplicas han generado preocupación, especialmente durante las noches, cuando los movimientos son más perceptibles. Sin embargo, en comunidades consultadas prevalece una actitud de calma y organización comunitaria.
Vecinas y vecinos han comenzado a identificar zonas seguras, preparar mochilas de emergencia y compartir información útil, una práctica común en regiones que históricamente han convivido con la actividad sísmica.
Llamado a la prevención comunitaria
Las autoridades estatales y federales continúan con la evaluación de posibles afectaciones, mientras exhortan a la ciudadanía a mantener la calma, no difundir rumores y fortalecer la cultura de la prevención.
El sismo en San Marcos recuerda la importancia de estar preparados y organizados como comunidades, especialmente en regiones como Guerrero, donde la tierra habla seguido y fuerte. La prevención, la información y la solidaridad siguen siendo las mejores herramientas frente a la incertidumbre.
