
La imprudencia al volante y la permisividad social volvieron a poner vidas en riesgo en la región Costa Chica de Guerrero. La tarde de este martes se registró un accidente vial en la carretera San Luis–El Carmen, en el municipio de San Luis Acatlán, donde una camioneta conducida por un menor de edad se impactó violentamente contra un árbol.
Menores conduciendo: una práctica peligrosa normalizada
De acuerdo con la información recabada, la unidad involucrada es una camioneta Nissan NP300, color blanco con rojo, con placas GZ-1213-F, la cual era conducida por Edilberto “N”, de apenas 16 años de edad, vecino de la comunidad de Yoloxóchitl.
El accidente ocurrió a la altura de la telesecundaria, un punto transitado tanto por estudiantes como por familias de la zona. La camioneta presentó severos daños materiales, luego de que el conductor perdiera el control y se estrellara contra un árbol, presuntamente por viajar a exceso de velocidad.
Este hecho genera indignación entre automovilistas y habitantes, quienes cuestionan cómo un menor puede circular libremente por una carretera sin supervisión ni consecuencias inmediatas.
Un lesionado y una tragedia que pudo ser mayor
El menor no viajaba solo. Lo acompañaba Gerardo “N”, quien resultó con lesiones leves en una pierna. Al momento del arribo de las autoridades, el joven ya había sido trasladado por personal de Protección Civil al hospital IMSS-Bienestar para recibir atención médica.
La escena dejó claro que el saldo pudo ser mucho más grave. A esa hora, la carretera es utilizada por transporte público, motociclistas y peatones. “Fue suerte que no pasara alguien más”, comentó un automovilista que presenció el accidente.
Autoridades llegan, pero el problema persiste
Elementos de Tránsito Municipal acudieron al sitio para realizar las diligencias correspondientes. La unidad fue remolcada al corralón, mientras se levantaba el parte oficial. Sin embargo, hasta ahora no se ha informado si habrá sanciones para los responsables adultos que permitieron que un menor condujera el vehículo.
En comunidades de la Costa Chica, no es raro ver a adolescentes al volante de motocicletas, camionetas o taxis improvisados, una práctica tolerada que hoy vuelve a mostrar sus consecuencias.
Urge responsabilidad y prevención
Este accidente vial en San Luis Acatlán no es un hecho aislado, sino el reflejo de una falta de cultura vial, de supervisión familiar y de acciones preventivas por parte de las autoridades. Permitir que menores conduzcan no es un “favor”, es una irresponsabilidad que pone en riesgo vidas.
La comunidad exige mayor vigilancia, campañas reales de concientización y sanciones claras. Antes de que la próxima nota no hable de un lesionado, sino de una vida perdida.
