
La prevención del embarazo adolescente no puede esperar y debe comenzar donde las y los jóvenes pasan gran parte de su tiempo: la escuela. Con esta convicción, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Guerrero, a través de la Dirección General de Prevención Social del Delito, inició una serie de pláticas informativas dirigidas a estudiantes de nivel secundaria en el municipio de Olinalá, en la región de La Montaña.
Informar para decidir, no para juzgar
Las actividades se desarrollan en la localidad de Temalacatzingo, específicamente en la Escuela Secundaria Técnica Industrial No. 122, donde personal especializado dialoga con adolescentes sobre temas fundamentales como el autocuidado, la integridad física y emocional, así como la prevención de conductas de riesgo dentro y fuera del entorno escolar.
Lejos de discursos moralistas, las pláticas buscan informar con claridad y respeto, reconociendo que la falta de información sigue siendo una de las principales causas del embarazo adolescente en comunidades rurales e indígenas.
“Cuando no se habla del tema, los riesgos aumentan”, comentó una docente que acompañó las actividades, señalando que muchas y muchos jóvenes enfrentan estos procesos sin orientación adecuada.
El papel de la Unidad Policial de Género
De manera complementaria, la Unidad Policial de Género instaló un módulo informativo dentro del plantel, donde se compartieron mensajes sobre igualdad, respeto, sana convivencia y prevención de la violencia, factores estrechamente relacionados con la salud sexual y reproductiva.
Este enfoque integral reconoce que el embarazo adolescente no solo es un tema de salud, sino también de derechos, seguridad y oportunidades, especialmente para las jóvenes, quienes suelen cargar con las consecuencias más severas: abandono escolar, estigmatización y limitaciones para su desarrollo.
Un problema que requiere atención constante
En regiones como La Montaña, hablar de educación sexual aún enfrenta resistencias culturales y silencios impuestos. Sin embargo, especialistas coinciden en que callar no protege, mientras que informar de manera adecuada sí salva proyectos de vida.
La SSP Guerrero informó que estas acciones forman parte de una estrategia preventiva más amplia, orientada a construir entornos escolares seguros, donde las y los adolescentes puedan desarrollarse con información, acompañamiento y confianza.
Educación, prevención y futuro
La prevención del embarazo adolescente en Olinalá representa un paso importante, pero insuficiente si no se acompaña de la participación de madres, padres, docentes y autoridades locales. La responsabilidad es colectiva.
Invertir en educación sexual no es promover riesgos, es proteger el presente y el futuro de las juventudes. En comunidades que históricamente han sido olvidadas, cada acción preventiva cuenta.
