
En la Colonia El Tamarindo, la recolección de basura se realiza tradicionalmente los días miércoles. Como cada semana, las familias sacaron sus desechos a la hora acostumbrada, confiando en que el camión cumpliría su recorrido habitual. Sin embargo, desde hace dos semanas el servicio no se realiza de manera completa.
De acuerdo con una denuncia ciudadana recibida por La Semilla de la Montaña, el camión recolector únicamente llegó hasta un punto específico de la colonia —identificado por un vehículo blanco estacionado— y posteriormente se retiró en reversa, sin continuar el trayecto que normalmente incluía el paso por la capilla y las viviendas cercanas.
“Desconozco quién sea el encargado, pero pedimos de manera respetuosa que quien lleve el control de la recolección tome esto en cuenta”, señala la vecina afectada.
Consecuencias visibles: basura, animales y malos olores
La interrupción del servicio ha provocado que la basura permanezca en la vía pública por varios días. Vecinos advierten que perros callejeros rompen las bolsas y esparcen los residuos, lo que agrava el problema.
Además, la acumulación de desechos ha generado proliferación de moscas y malos olores, afectando la salud y la convivencia comunitaria. En una zona donde muchas familias viven con niñas, niños y personas adultas mayores, estas condiciones representan un riesgo que podría evitarse con un servicio constante.
“La basura se riega por todos lados y el olor es muy fuerte. No es justo que pase esto cuando siempre han entrado por aquí”, comentan habitantes de la colonia.
La importancia de los servicios públicos municipales
La Colonia El Tamarindo, como muchas otras comunidades de la región, depende de los servicios públicos municipales para garantizar condiciones mínimas de salubridad y bienestar. La recolección de residuos no es un favor, sino una responsabilidad institucional que impacta directamente en la calidad de vida.
Cuando estos servicios fallan sin explicación, se rompe la confianza entre autoridades y ciudadanía, y se profundizan problemáticas que afectan principalmente a las familias con menos recursos para resolverlas por su cuenta.
Un llamado respetuoso a las autoridades
Las y los vecinos no buscan confrontación, sino soluciones. El llamado es claro y respetuoso: que se revise la ruta del camión recolector y se garantice que el servicio vuelva a realizarse como de costumbre, ingresando a toda la colonia sin excepciones.
Desde La Semilla de la Montaña nos sumamos a esta exigencia comunitaria. Atender denuncias como esta es una forma concreta de fortalecer la vida digna en nuestros barrios y colonias. La basura no puede esperar.
