
Un acto de honestidad y empatía ocurrido en Ometepec recordó a la comunidad que todavía hay personas dispuestas a hacer el bien, incluso en los momentos más cotidianos.
Un olvido común, una reacción poco común
La tarde de este día, una pasajera que utilizó el servicio de taxi local en la ciudad de Ometepec olvidó por accidente su teléfono celular dentro de la unidad en la que viajaba. La situación, que para muchas personas suele convertirse en angustia y desesperación, tomó un rumbo distinto gracias a la actitud del conductor.
El taxista, conocido artísticamente como Dj Coyuyo Mix, se percató del dispositivo móvil al revisar el interior de su vehículo, una unidad con número de circulación 0365, perteneciente al Sitio Coronado.
Lejos de ignorar el hallazgo, el conductor decidió actuar con responsabilidad y empatía.
Redes sociales como puente de solidaridad
Al darse cuenta del olvido, el taxista utilizó sus redes sociales para informar que había encontrado un celular en el interior de su unidad. Gracias a esta acción, no transcurrió mucho tiempo para que la dueña del teléfono pudiera ser localizada y recuperar su dispositivo.
Este gesto sencillo, pero significativo, evitó una pérdida económica y emocional, y generó tranquilidad en un momento que pudo haber sido de preocupación. Para muchas personas, un celular no solo es un objeto, sino una herramienta de trabajo, comunicación y contacto con la familia.
La empatía que también se mueve en las calles
En tiempos donde las malas noticias suelen ocupar los titulares, acciones como esta recuerdan que la solidaridad comunitaria sigue viva en la Costa Chica. La honestidad del conductor fue reconocida por usuarias y usuarios del transporte local, quienes destacaron la importancia de mantener valores como el respeto y la empatía.
“Si tú ya perdiste un celular, recuerda cómo te sentiste cuando se te extravió y no pudiste encontrarlo”, compartió el propio conductor, invitando a reflexionar sobre la importancia de ponerse en el lugar del otro.
Hacer el bien también construye comunidad
Este hecho ocurrido en Ometepec no solo habla de una persona, sino de una comunidad donde todavía hay quienes eligen hacer lo correcto, aun cuando nadie los obliga. Son estos actos los que fortalecen la confianza entre vecinos y hacen más humana la vida cotidiana.
Desde La Semilla de la Montaña celebramos y reconocemos estas acciones que siembran esperanza. Porque hacer el bien, aunque parezca pequeño, siempre deja huella.
