
Un reporte ciudadano recibido por La Semilla de la Montaña alertó sobre la existencia de un basurero clandestino rumbo al río de Mazapa, donde —según testimonios vecinales— la basura no fue arrojada por particulares, sino por el propio ayuntamiento municipal.
De acuerdo con habitantes del barrio de Mazapa, los desechos comenzaron a acumularse luego de que ejidatarios de Acatepec cerraran el basurero municipal como medida de presión, dejando al ayuntamiento sin un sitio autorizado para depositar los residuos sólidos.
Cierre de basureros y decisión irregular
Los vecinos señalaron que, además del cierre en Acatepec, ejidatarios del Sepudo, Rancho Los Morenos y Palmas de Molina impidieron la reapertura del basurero de La Calera. A esta resistencia comunitaria se sumaron habitantes del barrio del Calvario y Chipilar, quienes también evitaron que se reabriera el antiguo basurero ubicado cerca de la planta tratadora.
Ante este escenario, y sin informar públicamente una solución ambientalmente responsable, el ayuntamiento habría optado por tirar la basura en puntos clandestinos, principalmente en el camino que conduce al río de Mazapa.
Tiraderos nocturnos bajo resguardo policial
Uno de los señalamientos más delicados hechos por los vecinos es que camiones recolectores del ayuntamiento operaban durante la madrugada, presuntamente resguardados por patrullas de la policía municipal, para evitar que la ciudadanía se diera cuenta de los tiraderos ilegales.
“En la noche creían que nadie los veía, pero desde nuestras casas se escuchan los camiones. Sabíamos lo que estaban haciendo”, relató un vecino del barrio de Mazapa.
Los habitantes también denunciaron otro punto de tiradero clandestino, ubicado pasando el arroyo Conejo, lo que agrava el impacto ambiental en la zona.
Riesgo ambiental y llamado urgente
La acumulación de basura cerca del río representa un riesgo directo de contaminación del agua, afectando no solo al ecosistema, sino también a comunidades que dependen de este afluente para actividades domésticas y productivas.
Vecinas y vecinos exigieron al ayuntamiento dar la cara, detener de inmediato el tiradero clandestino y presentar una solución integral y transparente para el manejo de los residuos sólidos.
“No es justo que paguemos las consecuencias por la mala planeación del gobierno”, expresó una habitante, quien pidió que se investigue y se sancione a los responsables.
El reporte ciudadano deja al descubierto una práctica que, de confirmarse, no solo sería irregular, sino una falta grave contra el territorio y la salud comunitaria.
