
Ante el grave deterioro de la carretera El Limón–Tecoanapa, transportistas del servicio público decidieron organizarse y realizar trabajos de bacheo con recursos propios, como respuesta al abandono institucional que por años ha afectado esta importante vía de comunicación en la Costa Chica de Guerrero.
Una carretera clave en condiciones críticas
El tramo afectado forma parte de la carretera Tierra Colorada–Cruz Grande, una vía estratégica que conecta comunidades rurales con cabeceras municipales y centros de abasto. Sin embargo, el segmento que cruza el municipio de Tecoanapa es actualmente uno de los más deteriorados, con numerosos baches, hundimientos y daños visibles en la carpeta asfáltica.
Quienes transitan diariamente por la zona —transportistas, comerciantes, estudiantes y familias— coinciden en que el mal estado de la carretera representa un riesgo constante de accidentes, además de generar gastos elevados por daños mecánicos en las unidades del servicio público.
Organización comunitaria frente al abandono
Cansados de esperar respuestas, transportistas de la ruta El Limón–Tecoanapa se coordinaron para comprar material y tapar los baches más profundos, priorizando los puntos donde el riesgo era mayor. La acción, aunque limitada, busca mejorar mínimamente la movilidad y evitar accidentes graves.
“Ya no podíamos seguir así, cada día se dañan los vehículos y la gente va con miedo. No es justo, pero tuvimos que hacerlo nosotros”, compartió uno de los choferes que participó en la jornada de bacheo.
Usuarios del transporte público reconocieron el esfuerzo solidario de los trabajadores del volante, señalando que esta acción refleja el abandono histórico que viven muchas carreteras en la región.
Impacto económico y social
El deterioro de la carretera El Limón–Tecoanapa no sólo afecta al transporte, sino también a la economía local. Productores agrícolas, comerciantes y familias dependen de esta vía para trasladar sus productos y acceder a servicios básicos. Cada bache se traduce en retrasos, mayores costos y riesgos innecesarios.
Además, durante la temporada de lluvias, los daños se agravan, convirtiendo algunos tramos en verdaderas trampas para motociclistas y vehículos pequeños.
Exigen intervención de autoridades
Los transportistas hicieron un llamado directo a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) para que destine recursos urgentes al mantenimiento integral de la carretera Tierra Colorada–Cruz Grande, especialmente en el tramo que atraviesa Tecoanapa.
También solicitaron a la autoridad municipal que encabece y gestione formalmente las acciones necesarias ante instancias estatales y federales, pues consideran que el bacheo comunitario no puede sustituir una rehabilitación adecuada y duradera.
Una muestra de dignidad y resistencia
La acción de los transportistas no sólo evidencia la falta de atención gubernamental, sino también la capacidad de organización y solidaridad de las comunidades de la Costa Chica. Mientras no haya respuestas oficiales, la carretera El Limón–Tecoanapa seguirá dependiendo del esfuerzo de quienes la recorren todos los días.
