
Alcozauca, Guerrero.— En este municipio de La Montaña comenzaron a levantarse voces que exigen claridad y justicia. Un grupo de vecinos acudió a la sindicatura para denunciar a Jairo Rodríguez, quien anteriormente fungió como director de la policía municipal, señalado por presuntamente cobrar dinero a familias campesinas para trámites que nunca gestionó. La situación ha generado molestia, desconfianza y preocupación en las comunidades afectadas.
Vecinas de Zoyatlán relatan cómo fueron engañadas
Entre las denunciantes se encuentran Lucía Saavedra Ortega y Marcelina Lozano Salas, originarias de la comunidad de Zoyatlán. Ambas relataron que el exdirector les pidió 2,500 pesos con la promesa de tramitar un acta de nacimiento extemporánea, documento que nunca recibieron.
“Nosotras confiamos porque él trabajaba en el municipio, pensamos que era seguro. El dinero se lo dimos de buena fe, pero nunca cumplió”, expresó Marcelina ante las autoridades.
Las mujeres señalaron que la necesidad de documentos oficiales es urgente en las comunidades rurales, donde los trámites suelen implicar traslados largos y costosos. Por eso, dijeron, aceptaron la propuesta del exfuncionario sin imaginar que serían engañadas.
Afectaciones también en Cerro Azul y Zoyatlán de Juárez
El testimonio de Lucía y Marcelina no es el único. Ricardo Ortiz González, de la comunidad de Cerro Azul, denunció que entregó dinero a Jairo Rodríguez con la promesa de que lo ayudaría a emplacar su vehículo, trámite que quedó inconcluso.
“Me dijo que él tenía los contactos, que era rápido. Yo le di el dinero y hasta la fecha nada. Ya ni me contesta”, relató.
La lista de afectados sigue creciendo. En la sindicatura también se presentó Vicente Ortiz Herrera, de Zoyatlán de Juárez, quien declaró haber entregado 25,000 pesos para gestiones que nunca se realizaron. La cantidad, dijo, representa meses de trabajo y ahorro familiar.
Finalmente, Librado Agustín, vecino de Alcozauca, presentó otra denuncia más, señalando el mismo modus operandi: cobros adelantados, promesas de trámites y ningún resultado.
Desconfianza y exigencia de intervención
Las personas afectadas aseguraron que estos hechos han provocado desconfianza hacia las instituciones locales, pues consideran que el cargo público que ocupó Rodríguez facilitó los engaños.
“Si uno no puede confiar en quien estuvo en seguridad pública, entonces ¿en quién? Por eso pedimos que se investigue y que nos devuelva nuestro dinero”, expresó Vicente.
Las y los denunciantes pidieron que las autoridades municipales y estatales actúen con seriedad y que no se deje impune un caso que afecta directamente a familias de trabajo, muchas de ellas campesinas y hablantes de lengua originaria.
Un llamado desde La Montaña
En Alcozauca, como en gran parte de La Montaña, la burocracia y la distancia dificultan el acceso a trámites básicos. Por ello, los pobladores suelen confiar en quienes ofrecen apoyo desde dentro de las instituciones. Cuando ocurre un abuso, la herida trasciende el bolsillo: toca la dignidad comunitaria.
Los denunciantes insistieron en que su objetivo no es crear conflicto, sino recuperar lo que entregaron y evitar que otras personas sean engañadas. Llamaron a la autoridad municipal a dar seguimiento puntual y transparente a cada expediente.
“No queremos pleito, queremos justicia. Queremos que la autoridad vea que somos gente seria, que no estamos mintiendo”, concluyó Lucía.
En La Montaña, donde la palabra todavía vale, la comunidad espera que este caso encuentre un camino claro y justo, y que la confianza no vuelva a ser utilizada en su contra.
