
Un juez sentenció a José Luis “N” y Rufino “N” por el homicidio de cuatro policías municipales y las lesiones de otros cuatro elementos, en un ataque armado ocurrido en Cruz de Corazón, Costa Chica de Guerrero.
La violencia que golpeó a la Policía Municipal de Ometepec la noche del 20 de noviembre de 2023 tuvo una resolución judicial. Un juez dictó una sentencia de 107 años, seis meses y 24 días de prisión contra José Luis “N” y Rufino “N”, al encontrarlos culpables de homicidio calificado y lesiones calificadas con arma de fuego en agravio de ocho elementos policiacos.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE), ambos participaron de manera directa en la emboscada registrada en la comunidad de Cruz de Corazón, perteneciente al municipio de Ometepec, una de las zonas más golpeadas por la inseguridad en la región de la Costa Chica.
Una emboscada durante un recorrido de seguridad
Los hechos ocurrieron alrededor de las 8:40 de la noche, cuando un grupo de policías municipales realizaba un recorrido preventivo. De manera repentina, sujetos armados abrieron fuego contra los oficiales, quienes intentaron repeler la agresión.
El ataque dejó un saldo de cuatro policías muertos en el lugar:
Laurenciano Brito Reyes, Carlos Álvarez Santiago, Albert Sánchez García y Sergio Manzanarez Onofre.
Otros cuatro elementos resultaron heridos, entre ellos Benjamín “N”, Aldo Montero Estrada (37 años), Rafael Polanco Pérez (50) y Juan Carlos Clemente Zacapala (39), quienes lograron sobrevivir pese a la gravedad de las lesiones.
Investigación y detención de los responsables
Tras la agresión, circularon versiones no confirmadas sobre la captura de los atacantes. Sin embargo, durante varios días las autoridades sólo informaron que las investigaciones seguían abiertas.
Fue hasta el 14 de diciembre de 2023 cuando la FGE confirmó la detención de José Luis “N” y Rufino “N”, realizada por elementos de la Policía Investigadora Ministerial en cumplimiento de órdenes de aprehensión. Posteriormente, ambos fueron puestos a disposición del Juez de Control y Enjuiciamiento Penal, iniciando el proceso que culminó con la sentencia.
La autoridad judicial consideró suficientes las pruebas periciales, testimonios y elementos balísticos para acreditar su responsabilidad penal.
Reparación del daño y mensaje a la región
Además de la pena de prisión, los sentenciados deberán pagar la reparación del daño a las víctimas indirectas, es decir, a las familias de los policías asesinados y a los elementos lesionados.
Para familiares y compañeros de las víctimas, la sentencia representa un paso importante, aunque insuficiente frente al dolor y la pérdida. En comunidades como Cruz de Corazón y Ometepec, donde la violencia ha marcado la vida cotidiana, el fallo judicial envía un mensaje de que los ataques contra servidores públicos no deben quedar impunes.
La condena también reabre el debate sobre las condiciones en las que operan las policías municipales en la Costa Chica: con escasos recursos, alto riesgo y una violencia que no cede, pese a los discursos oficiales de seguridad.
