
La violencia volvió a sacudir a la región de La Montaña la noche de este domingo 5 de enero, cuando sujetos armados intentaron llevar a cabo un secuestro en la cabecera municipal de Cochoapa El Grande.
De acuerdo con los primeros reportes, alrededor de las 21:00 horas, los agresores, a bordo de una camioneta tipo Frontier, interceptaron al hijo del empresario Florentino Esteban Flores en una de las vialidades principales del municipio. La acción derivó en una persecución y un intercambio de disparos, generando momentos de pánico entre la población.
Víctimas logran escapar, pero resultan heridas
Durante el ataque, el joven logró escapar de sus agresores; sin embargo, resultó herido de gravedad por impactos de arma de fuego. En el mismo hecho, uno de sus trabajadores también fue lesionado, confirmaron fuentes locales.
Ambos heridos fueron auxiliados y trasladados para recibir atención médica, mientras que los agresores lograron darse a la fuga, pese a la movilización posterior.
Temor e incertidumbre en la cabecera municipal
Vecinas y vecinos de Cochoapa El Grande relataron que las detonaciones se escucharon en distintos puntos de la cabecera, provocando temor entre las familias, que optaron por resguardarse en sus viviendas ante la falta de información inmediata.
Hasta el momento, no se ha informado de personas detenidas, ni de un operativo permanente tras los hechos, lo que ha generado preocupación entre la población, que exige mayor presencia de seguridad.
Violencia persistente en La Montaña
Este ataque se suma a una serie de hechos violentos que en los últimos meses han afectado a municipios de La Montaña de Guerrero, una región donde las comunidades enfrentan condiciones de alta vulnerabilidad y limitada cobertura institucional en materia de seguridad.
Habitantes de Cochoapa El Grande demandan a las autoridades estatales y federales acciones urgentes para garantizar la seguridad, investigar el intento de secuestro y evitar que estos hechos queden en la impunidad.
Mientras tanto, la comunidad permanece en alerta, con la esperanza de que la noche violenta no se repita y que la vida cotidiana pueda retomarse sin miedo.
