
La mañana del martes 6 de enero, un asalto a adulto mayor en Ometepec evidenció nuevamente la vulnerabilidad de las personas mayores frente a la delincuencia. Vidal “N”, de 75 años de edad y originario de Igualapa, fue víctima de un robo con violencia luego de haber cobrado su pensión del Bienestar, recurso del que depende para cubrir sus gastos básicos.
El hecho ocurrió en una de las zonas más transitadas de la cabecera municipal, a plena luz del día, sin que hubiera presencia preventiva visible de las autoridades.
El asalto ocurrió frente a una escuela primaria
De acuerdo con la información recabada por este medio, el robo se registró alrededor de las 10:00 de la mañana sobre el bulevar José Agustín Ramírez, a un costado de la Escuela Primaria Basilio Vadillo, en el barrio de la Cruz Chiquita.
Vidal había acudido a Ometepec para realizar compras tras cobrar su apoyo económico. Mientras caminaba por la banqueta, dos sujetos se le acercaron; uno de ellos sacó una navaja con la que lo amenazaron, para luego revisarle los bolsillos y quitarle 4 mil 500 pesos en efectivo. Tras cometer el asalto, los agresores huyeron con rumbo a la calle Sonora.
Miedo, silencio y falta de denuncia
Luego del ataque, el adulto mayor regresó a su municipio para buscar apoyo de sus familiares. Fue con ellos que decidió hacer público el hecho y pedir a las autoridades municipales reforzar la seguridad en Ometepec, especialmente en zonas donde personas mayores acuden a realizar trámites o compras.
Vidal explicó que no solicitó apoyo inmediato de la policía ni presentó una denuncia formal. “Por desconocimiento y por miedo a represalias”, dijo, decidió no actuar en el momento. Este temor no es aislado: en la Costa Chica, muchas víctimas optan por el silencio ante la percepción de que denunciar no garantiza justicia ni protección.
Inseguridad que afecta a los más vulnerables
La inseguridad en Ometepec no solo se mide por cifras, sino por historias como la de Vidal, donde una persona mayor pierde en minutos el ingreso de todo un mes. Para muchos beneficiarios de la pensión del Bienestar, ese recurso representa medicamentos, alimentación y transporte.
Vecinas y vecinos de la zona señalan que el bulevar carece de vigilancia constante, pese a ser un punto de alta circulación peatonal y vehicular. “Aquí pasan estudiantes, comerciantes y adultos mayores, pero no se ve patrulla”, comentó una comerciante del barrio.
Contexto regional y llamado a la autoridad
Ometepec es uno de los principales centros urbanos de la Costa Chica de Guerrero, donde confluyen comunidades indígenas, afromexicanas y mestizas. La falta de seguridad impacta directamente en la vida cotidiana y en la confianza de la población hacia las instituciones.
Familiares de la víctima hicieron un llamado a las autoridades municipales para que se implementen operativos preventivos, acompañamiento a personas mayores los días de cobro y campañas de orientación para facilitar la denuncia sin poner en riesgo a las víctimas.
El asalto a Vidal no es un hecho aislado. Es un recordatorio urgente de que la seguridad pública debe priorizar a quienes más lo necesitan. Mientras no haya presencia efectiva y confianza institucional, la inseguridad en Ometepec seguirá cobrando víctimas en silencio.
