
Después de décadas de rezago y abandono institucional, la comunidad de Tlacuiloya hoy cuenta con energía eléctrica, un servicio básico que transforma la vida cotidiana de sus habitantes. La obra fue entregada por el Gobierno Municipal de Tlapa de Comonfort 2024–2027, encabezado por el primer presidente indígena y primer alcalde reelecto del municipio, Gilberto Solano Arreaga.
De las promesas al cumplimiento
Durante años, Tlacuiloya fue visitada únicamente en tiempos electorales. Llegaban discursos, saludos y apoyos superficiales, pero nunca soluciones de fondo. Hoy, esa historia comienza a cambiar. A través de la Secretaría de Obras Públicas Municipales, dirigida por el ingeniero Félix de Jesús Flores, el Ayuntamiento amplió la red de energía eléctrica y respondió a una demanda histórica de la comunidad.
El presidente municipal fue directo: hay quienes hablan del pueblo, lo usan y se van; pero también hay gobiernos que regresan con obras. “Mientras algunos se conformaron con entregar cosas triviales para tomarse la foto, hoy este gobierno entrega infraestructura que cambia la vida de las familias”, afirmó.
La energía eléctrica como derecho, no como favor
Lejos de presentar la obra como una dádiva, el alcalde subrayó que la energía eléctrica es un derecho, no un privilegio. Además, recalcó que llevar luz a Tlacuiloya significa abrir oportunidades: mejores condiciones para el estudio, mayor seguridad por las noches, posibilidad de emprender actividades productivas y una vida más digna para niñas, niños y personas adultas mayores.
Así, la ampliación de la red eléctrica no solo enciende focos; enciende posibilidades para una comunidad que resistió años sin atención real.
Gobernar desde el territorio
Gilberto Solano reiteró que su administración no gobierna desde el escritorio ni para agradar a unos cuantos. Por el contrario, gobierna desde el territorio, escuchando a comunidades que durante años quedaron fuera del presupuesto y de las decisiones.
Con un mensaje claro frente a las críticas, el edil señaló: “Las palabras no apagan la luz, pero el trabajo sí la enciende”. La frase resume la postura de un gobierno que apuesta por el trabajo de campo y los resultados visibles.
Un mensaje claro para La Montaña
La obra en Tlacuiloya se suma a otras acciones impulsadas en comunidades rurales e indígenas de Tlapa. Con ello, el Ayuntamiento busca cerrar brechas históricas y demostrar que el cambio no se anuncia: se construye.
Quien quiera hablar, que hable. En Tlacuiloya, hoy la respuesta llegó en forma de luz.
