
La comunidad escolar de La Soledad, en Ometepec, cerró la primaria Ignacio Manuel Altamirano para exigir a las autoridades educativas un intendente que no se ha presentado pese a estar asignado.
La mañana de este martes 3 de febrero, padres y madres de familia de la Escuela Primaria Ignacio Manuel Altamirano, ubicada en la localidad de La Soledad, municipio de Ometepec, tomaron las instalaciones del plantel como medida de presión para exigir la asignación efectiva de un intendente escolar.
La protesta surge luego de dos años en los que las familias han tenido que pagar cooperaciones semanales para cubrir el servicio de limpieza, ante la ausencia de personal de intendencia enviado por las autoridades educativas.
Dos años pagando la limpieza
De acuerdo con los manifestantes, desde hace dos años cada familia aporta 20 pesos semanales —antes eran 10— para pagar a una persona que realice el aseo del plantel. Esta cooperación representa alrededor de 7 mil 440 pesos mensuales, un gasto que, aseguran, no les corresponde asumir.
“Nos organizamos porque la escuela no puede estar sucia y nuestros hijos merecen un espacio digno”, expresó una madre de familia durante la toma del plantel.
Hay intendente asignado, pero no se presenta
Al arribar al lugar, docentes y directivos explicaron que sí existe una persona asignada como conserje por parte de la Secretaría de Educación, con nombramiento desde marzo de 2024; sin embargo, no se ha presentado a laborar.
El director del plantel, Hermelindo García de la Cruz, señaló que esta situación ya fue informada a instancias superiores, pero no ha habido respuesta ni solución concreta, lo que mantiene el problema sin resolver.
Promesas incumplidas y hartazgo
Por su parte, la presidenta del comité de padres de familia, Viridiana Montalván Brito, explicó que la escuela se quedó sin intendente tras el fallecimiento de la señora Eli, quien realizaba esa labor.
“Nos dijeron que en enero ya tendríamos intendente. Enero ya terminó y nadie nos explica qué pasó”, reclamó. Ante esta falta de cumplimiento, los padres acordaron suspender definitivamente las cooperaciones para pagar limpieza.
Paro como última medida
La toma del plantel representa el primer paro de labores en esta escuela primaria, reconocida en la comunidad por contar con docentes comprometidos y buen nivel educativo. Aun así, las familias aseguran que no encontraron otra forma de presionar a la supervisión escolar y a las autoridades estatales.
“Sabemos que afecta a nuestros hijos, pero también les afecta estudiar en una escuela abandonada”, señaló otro padre de familia.
Dignidad escolar y derecho a la educación
La protesta en La Soledad refleja una problemática común en comunidades rurales de Guerrero: la falta de servicios básicos en las escuelas. Los padres reiteraron su llamado a las autoridades educativas para que atiendan de inmediato la demanda y garanticen condiciones dignas para la educación de niñas y niños.
Mientras no haya respuesta, advirtieron, las instalaciones seguirán cerradas.
